La libertad de expresión y la libertad de prensa son un «don precioso», dijo, especialmente para nosotros, «que vivimos tiempos difíciles de navegar y de contar». Y «nosotros somos los tiempos», añadió el papa León XIV, citando a San Agustín, de cuya orden procede.
Continuando su discurso, dijo: «No cedáis nunca a la mediocridad». El trabajo periodístico de informar es «un reto del que no se debe huir», instó. Además, el sumo pontífice hizo un llamado a la libertad de prensa, la liberación de periodistas encarcelados, y el uso ético de la IA.
Insistió en la importancia de la verdad para que resuene en el mundo actual. «La forma en que nos comunicamos tiene una importancia fundamental: debemos decir ‘no’ a la guerra de palabras y de imágenes, debemos rechazar el paradigma de la guerra», enfatizó León XIV.
Terminó su discurso con una breve oración, bendiciendo a los periodistas, luego recorrió el pasillo central para estrechar la mano de numerosos
trabajadores de la prensa.

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