«Es una realidad. Mientras no hagamos educación sexual, esto va a continuar en aumento», afirmó la especialista. Según Acuña, la falta de educación sexual adecuada deja a los adolescentes sin las herramientas necesarias para relacionarse de manera segura con sus pares, lo que contribuye al aumento de casos de ETS. «Hay que preocuparse y ocuparse más del adolescente. No podemos tapar el sol con un dedo. Los adolescentes comienzan sus relaciones sexuales muy temprano. Educándoles no vamos a evitar eso, lo único que hacemos es que no sepan cómo cuidarse», señaló.
La Dra. Acuña enfatizó que la educación sexual debe ser más profunda y abordarse de manera abierta y honesta. «Tiene que ser una educación sexual integral, tenemos que ser más profundos en nuestra educación sexual», sostuvo, subrayando la importancia de enseñar de manera responsable a los adolescentes cómo protegerse en sus relaciones.
La profesional instó a las autoridades y al sistema educativo a priorizar esta área para equipar a los jóvenes con el conocimiento necesario para prevenir enfermedades y fomentar relaciones saludables, advirtiendo que sin acciones concretas, la situación seguirá agravándose.
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