En la mitad del primer cuarto, la estrella de los Pacers, Tyrese Haliburton, quien empezó el juego con un alto nivel, sufrió una lesión que lo dejó fuera del partido. El estadounidense salió llorando y muy adolorido.
Finalmente, el MVP de las finales fue para el canadiense Shai Gilgeous-Alexander, quien también había ganado el MVP de la temporada regular.
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