En dicho encuentro Peña reclamó que no está satisfecho con los avances alcanzados hasta ahora: «quisiera que podamos avanzar muchísimo más. Nuestra integración es muy buena en los papeles, pero todavía dista mucho de ser un ideal”, continuó.
En ese sentido, refirió que Paraguay tiene 30 puntos fronterizos con Argentina y Brasil, y que a pesar de venir abogando por una integración del comercio mucho más profunda, al día de hoy no ha sido posible tener centros fronterizos unificados. «A pesar de los avances, no funcionan los pasos fronterizos», enfatizó.
Peña remarcó también que la integración física es un gran desafío para el bloque y resaltó los esfuerzos del Paraguay en la construcción del mayor trazado del Corredor Bioceánico, que busca unir los puertos del Atlántico y del Pacífico. Recordó que en este proyecto se debe completar el puente con Brasil, en la zona del Chaco, y el trazado hacia Chile, pasando por la Argentina, que requerirá también de un puente fronterizo.
“El otro proyecto que para nosotros es fundamental es la integración energética”, añadió Peña, recordando que los grandes proyectos energéticos construidos con Brasil hace casi 50 años, Itaipu y Yacyreta, ya no son suficientes para la demanda de los países.
“Hace casi 50 años que Paraguay, Brasil y Argentina firmaron los tratados para la creación de las grandes fuentes de energía hidroeléctrica compartidas por los tres países. Esa integración energética se está agotando y necesitamos pensar en nuevas fuentes”, dijo.
En ese sentido, celebró los avances a través de acuerdos de entendimiento para construir un gasoducto, que transporte el abundante gas de la Argentina a los territorios de Paraguay y Brasil. “Creemos que es una integración real que puede abrir enormes oportunidades para el desarrollo de nuestros países”, afirmó.
Finalmente, Peña pidió trabajar en una misma sintonía y visión en torno a la hidrovía Paraguay-Paraná, que conecta a los cinco países del bloque, incluyendo a Bolivia, entendiendo que “esa ruta de la integración es el camino del desarrollo de nuestros pueblos”.
«Nuestro problema no es el conflicto entre Rusia y Ucrania, podemos tener posiciones y cada uno debe respetar la opinión de cada país. Podemos tener opiniones sobre el conflicto en la Franja de Gaza, pero es potestad de cada uno. Nuestro problema es nuestra integración, son los delitos transnacionales, el narcotráfico, ese es nuestro problema real», remarcó.
“Quiero salir de esta reunión pensando que nos acercamos hacia un Mercosur más fuerte y dinámico, que reconoce que somos una región con enormes oportunidades y que hoy tenemos la facultad para avanzar en una integración real”, concluyó el presidente.
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