A pesar de su mala fama, lo cierto es que las ratas gigantes juegan un papel fundamental en la prevención y detección de la tuberculosis gracias a su sentido del olfato. La ONG APOPO, que se dedica a adiestrar animales para combatir la tuberculosis y reducir el número mundial de minas, revela que las ratas gigantes, a las que llaman “HeroRats”, son capaces de aumentar un 48% más de casos de tuberculosis que las propias clínicas.
En estos siete años, se identificaron más de 3.100 casos de tuberculosis que, en un análisis inicial, no se detectaron en las clínicas médicas, con lo que pudo evitar cerca de 30.000 contagios de tuberculosis.
Fuente: lavanguardia.com
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