La propuesta prometía cambiar el paisaje urbano y económico del país africano. La «Wakanda de Akon» pasó de estimar su inversión de 6.000 millones a una sexta parte y, finalmente, resumirse en solo un par de edificios en una remota población rural La financiación, además de mediante inversiones estatales e inversión privadas, iba a estar soportada por una criptomoneda que el rapero quería vincular al desarrollo de la ciudad: el «Akoin.»
El rapero pronto se dio cuenta de que 6.000 millones era mucho dinero. Por lo tanto, ya en 2024 las expectativas de inversión se rebajaron de los 6.000 millones de dólares a un plan mucho más modesto, valorado en 1.000 millones de dólares.
Las únicas construcciones que el rapero ha financiado son un centro juvenil, una cancha de baloncesto en la cercana población de Mbodiène y un edificio de recepción del complejo todavía a medio construir. Ni hay rastro de los edificios futuristas que se imaginaron para Akon City.
Fuente: xataka.com
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