El entrenador relató que había llevado a Celso Ayala, a su casa, y luego de dejarlo, fue abordado por hombres y una camioneta.
Comentó que sufrió un secuestro exprés, y los desconocidos lo obligaron a sacar dinero de dos bancos en argentina.
“Me dejaron en bóxer frente a una villa y la gente iba saliendo para que les firme una camiseta como recuerdo”, sostuvo.

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