La misión se desarrolla a bordo del buque de investigación Falkor (too), y reúne a más de 30 investigadores e investigadoras de todo el país, más específicamente del Instituto de Biología de Organismos Marinos (IBIOMAR, CONICET). Algunos tramos del cañón alcanzan profundidades de casi 4.000 metros y presentan hábitats vulnerables, formaciones geológicas sorprendentes y especies que nunca antes habían sido documentadas.
Durante las primeras inmersiones del robot submarino ROV SuBastian, que transmite en tiempo real y recolecta muestras sin alterar el ecosistema, ya se registraron imágenes que llamaron la atención por su belleza y rareza. Una en particular se volvió viral por mostrar una esponja marina con forma estrellada que recuerda al personaje Patricio de Bob Esponja. Pero detrás del guiño pop, el hallazgo permite seguir completando el mapa biológico de las profundidades del océano Atlántico Sudoccidental.
Fuente: mdphoy.com
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