Tras un breve saludo en la pista de aterrizaje, los mandatarios comenzaron una serie de reuniones que, aunque inicialmente estaban previstas a puerta cerrada, contarán con la presencia de asesores de ambos países.
¿Qué se espera de esta reunión?
La reunión, que originalmente debía ser privada entre Trump y Putin, se amplió para incluir a los asesores de ambos líderes. Marco Rubio, secretario de Estado de EE.UU., y Steve Witkoff, enviado especial, acompañan a Trump, mientras que la delegación rusa está encabezada por el ministro de Exteriores, Sergei Lavrov, y el asesor de política exterior, Yuri Ushakov.
Aunque las expectativas para una resolución inmediata de la guerra en Ucrania son altas, Trump dejó claro que no negociará en nombre de Ucrania. Su objetivo, según expresó en un comunicado durante su vuelo a Alaska, es lograr que Putin se siente a la mesa de negociaciones, pero sin prometer garantías de seguridad para el país en guerra. “No estaré contento si no se alcanza un alto el fuego”, declaró el presidente de EE.UU.
El ausente: Zelensky
Una de las mayores ausencias en la cumbre fue la del presidente ucraniano, Volodimir Zelensky. El mandatario ucraniano, quien no fue invitado al encuentro, expresó en un mensaje en redes sociales su escepticismo respecto a las intenciones de Moscú. En su declaración, Zelensky subrayó que Ucrania está comprometida en alcanzar un fin justo para la guerra, pero resaltó que la fuerza de Estados Unidos será clave en el proceso. “Todo dependerá de esto: los rusos tienen en cuenta la fuerza estadounidense. No se equivoquen: fuerza», advirtió.
Actualmente, se afirma que Putin, en la actualidad, controla aproximadamente una quinta parte de Ucrania.
Por su parte, Trump sugirió que si las negociaciones avanzan positivamente, se podría organizar una futura reunión trilateral con Zelensky para seguir explorando soluciones para el conflicto.
¿Qué más está en juego?
Si bien la guerra en Ucrania es el principal tema sobre la mesa, Moscú ha propuesto abordar otros asuntos, como los acuerdos sobre control de armas nucleares y la posibilidad de cooperar económicamente con Estados Unidos. Estos temas reflejan las tensiones latentes en la relación bilateral entre las dos potencias, que también afectan la seguridad y estabilidad global.
Mirando hacia el futuro
Este encuentro es el primer cara a cara entre Trump y Putin desde que el presidente estadounidense regresó a la Casa Blanca. La última reunión entre ambos mandatarios fue en junio de 2019, en el marco de la cumbre del G20 en Osaka, Japón. Ahora, con la guerra en Ucrania como telón de fondo, los ojos del mundo están puestos en los resultados de esta histórica cumbre, que podría marcar el comienzo de una nueva fase en la diplomacia internacional.
Deja una respuesta