“Desde que administramos la Superintendencia de Salud, somos los encargados del control del sistema sanitario. La ley nos obliga, y a las entidades prestadoras de servicios les exige estar habilitadas en la Dirección de Control de Establecimientos del Ministerio de Salud, que es el órgano rector que otorga la habilitación, como la partida de nacimiento de estos centros”, afirmó Melgarejo.
El funcionario desmintió las afirmaciones del diputado Guillermo Rodríguez, quien aseguró que los trámites de renovación solo podían iniciarse tras el vencimiento de la habilitación. “Es la primera mentira. Hay una resolución del 2020 que permite comenzar los trámites antes del vencimiento”, aclaró, señalando que el sanatorio no estaba registrado en la Superintendencia y que “mienten al decir que ya estaban con los trámites realizados”.
Melgarejo explicó que las habilitaciones sanitarias tienen una vigencia de cinco años y que la clausura se basó en el incumplimiento de las normativas exigidas.
Además, Melgarejo detalló que en Alto Paraná se realizaron más de 337 intervenciones, resultando en la clausura de 50 locales. Otros 67 establecimientos presentan faltas de segundo grado, al contar con habilitación del Ministerio de Salud pero no estar registrados en la Superintendencia, y se les otorga 72 horas para regularizar su situación.
“No es nuestra intención perseguir a nadie puntualmente”, enfatizó el superintendente.
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