Según una investigación, estas normas permitieron que los bots participaran en conversaciones románticas o sensuales con niños, emitieran información médica falsa e incluso generaran discursos racistas.
Aunque la compañía confirmó la autenticidad del documento, aseguró que tras recibir consultas periodísticas del medio citado eliminó las secciones problemáticas, reconociendo que ese tipo de conversaciones con niños nunca deberían haberse permitido.
Fuente: Infobae.com
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