La investigación, publicada en Science Advances demuestra que estas señales pueden detectarse hasta 15 años antes del diagnóstico neurológico, abriendo una nueva y prometedora vía para la detección temprana y la prevención.
Los investigadores analizaron la asociación de 155 trastornos digestivos, endocrinos, metabólicos y nutricionales con el riesgo futuro de Alzheimer y Parkinson. Los resultados son reveladores. Para el Alzheimer, se encontró que diagnósticos previos de las siguientes condiciones aumentaban significativamente el riesgo:
Gastritis y duodenitis, Enfermedad por reflujo esofágico (esofagitis), Diabetes (todos los tipos), Deficiencia de vitamina D, Trastornos de los electrolitos y el equilibrio ácido-base, Trastornos intestinales funcionales (como el síndrome del intestino irritable)
También hay señales de alerta para el Parkinson. En este caso, las patologías que podían ser una señal de alerta para generar esta enfermedad fueron:
Dispepsia (indigestión), Diabetes (dependiente e independiente de la insulina), Trastornos intestinales funcionales.
Fuente: xataka.com
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