Según refirió Núñez, los golpes no resuelven las problemáticas de fondo, e inclusive, pueden empeorarlas.
«El castigo físico no es algo que solucione situaciones. Tenés que demostrar en la actitud que estás molesto y no en una agresión física. No vayas a querer rectificar algo que nunca rectificaste», sostuvo.
En ese sentido, resaltó la importancia de adoptar enfoques de crianza que prioricen la comunicación efectiva y el establecimiento de límites claros, en lugar del castigo físico.
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