La renuncia silenciosa surge como reacción a la cultura del exceso de trabajo que se instaló como sinónimo de éxito profesional y personal. Según especialistas, jóvenes trabajadores, en especial de las generaciones millennial y Z, percibieron que la sobrecarga afectaba su bienestar físico y mental, lo que impulsó la práctica de cumplir con las obligaciones formales, pero sin excederse.
Esta tendencia se popularizó a través de redes sociales como TikTok, donde videos virales mostraron a jóvenes defendiendo la idea de que trabajar no debe significar renunciar a la vida personal. La propuesta no busca dejar de trabajar, sino establecer límites claros frente a jornadas que exceden lo pactado.
Fuente: Infobae.com
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