Esto ha sido definido por el presidente Yoon Suk Yeol como una «emergencia nacional» ante el riesgo de disminuir la productividad y deteriorar la salud fiscal del Estado. Ante semejante reto demográfico y económico, las empresas del país han ofrecido generosos «cheques bebé» a aquellos empleados que decidan tener hijos.
El gobierno de Corea del Sur lleva décadas implementando técnicas para incentivar la natalidad, destinadas a aliviar la carga económica de las familias. Estas incluyen subsidios directos por hijo, ayudas para la vivienda, permisos de paternidad remunerados, facilidades para el acceso a cuidado infantil y educación temprana más asequibles.
Ante la creciente preocupación por el impacto que la disminución poblacional tendrá en la mano de obra disponible, importantes conglomerados empresariales surcoreanos decidieron actuar por cuenta propia. Empresas como Booyoung ofrecen bonos económicos de hasta 72.000 dólares (100 millones de wones) por cada hijo nacido, y algunas incluso aplican un efecto retroactivo a la medida para facilitar la crianza.
Fuente: Xataka.com

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