Según una de las acepciones del diccionario de la RAE, el minimalismo es la «tendencia estética e intelectual que busca la expresión de lo esencial eliminando lo superfluo». Esa definición, aplicada al ámbito laboral, se traduciría en eliminar de la ecuación todo aquello que no aporta beneficios, como horas extraordinarias, llevarse el trabajo a casa o correr el riesgo de enfermar a causa del trabajo.
El minimalismo profesional busca simplificar el trabajo diario y limitar las responsabilidades a lo estrictamente necesario para cumplir con lo establecido en su contrato laboral. De ese modo, los trabajadores más jóvenes no agotan sus energías en largas jornadas laborales, sino que procuran salir a su hora y no ceder tiempo personal al trabajo.
Fuente: xataka.com
Deja una respuesta