Nubicom adquirió la licencia por apenas USD 2 millones, pero el pliego establece que debe garantizar una inversión de USD 180 millones al Estado, lo que incluye una garantía de USD 5 millones, un anticipo del 4% del monto total, una cesión total del control sobre un recurso estratégico.
El director de Conatel confirmó además que Nubicom presentó una garantía bancaria del único banco, evitando revelar quiénes son los inversores locales y solo mencionó al apoderado Fernando Tadeo Molinas Chaparro, abogado que fue imputado y luego sobreseído en una causa por estafa.
A esto se suma la falta de transparencia en el proceso de licitación, donde las autoridades ignoraron que Nubicom cuenta con solo alrededor de 78,000 conexiones activas en Argentina según datos del ENACOM al 2025, una base operativa regional modesta que genera dudas sobre su capacidad para escalar a una red 5G nacional.
Esta limitada escala operativa representa una brecha significativa frente a los USD 180 millones exigidos en compromisos de inversión, lo que sugiere una adjudicación apresurada y pone en riesgo la competencia real en el mercado paraguayo.Peor aún, estimaciones de la GSMA y la UIT indican que el despliegue inicial de una red 5G en mercados emergentes como Paraguay requiere al menos USD 20-60 millones por operador para cubrir cobertura básica, mientras que el depósito inicial de Nubicom fue de solo USD 1.4 millones —apenas el 2-7% de lo necesario según proyecciones de ABI Research.
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