Afirmó que está «recontra probado» que este mecanismo es necesario, ya que la mayoría de las elecciones presidenciales han sido ganadas por primera minoría, con la excepción de 1998, cuando el Partido Colorado obtuvo un 53-54% y la oposición un 42-43%, año en que fue electo senador.
Paz Castaing señaló que el sistema actual beneficia al Partido Colorado, gobernante, y recordó que en la Convención Nacional Constituyente de 1992, liderada por Óscar Paciello y Evelio, se mantuvo el voto directo y se estableció la no reelección (Artículo 229) a cambio de descartar el balotaje.
Constitución de 1992 como pilar de estabilidad
Paz Castaing también abogó por preservar la Constitución de 1992, a pesar de sus «luces y sombras», destacando que «nos ha salvado de muchas cosas» durante más de 30 años, enfrentando «fluctuaciones, fragilidades y momentos institucionales muy graves». Consideró que la «resistencia de los mandatos constitucionales» ha sido un triunfo desde 1989, marcando un periodo inédito con «vigencia plena de las libertades públicas», aunque reconoció las debilidades del sistema.
Influencia de Cartes frena reformas electorales
El analista centró su crítica en la influencia del expresidente Horacio Cartes, líder del Partido Colorado, que podría perpetuar un sistema electoral favorable a la primera minoría si retorna a la política tras el levantamiento de sanciones de EE.UU. en octubre de 2025.
Citó que Cartes y Santiago Peña fueron electos con «42 y pico por ciento», pese al rechazo del 58% del electorado, un resultado que la Constitución consagra como una «alianza diabólica». Explicó que en 1992, Paciello sacrificó la reelección y mantuvo el voto directo —aprobado por el voto decisivo de Miguel Ángel Aquino— a cambio de eliminar el balotaje, beneficiando al partido dominante al explotar la «atomización de la oposición». «Estamos atados», lamentó Paz Castaing, dudando que una enmienda prospere en un Parlamento dominado por el oficialismo y Cartes, cuyo retorno podría «eternizar» el sistema sin balotaje.
Precio justo en renegociación de Itaipú
Sobre el Anexo C de Itaipú, Paz Castaing subrayó la urgencia de adaptar el acuerdo de 1973, criticando que Paraguay haya sido forzado a vender su 50% de energía a precios de costo a Argentina y Brasil. Celebró la revisión a los 50 años que permitió negociar mejor, especialmente la deuda paraguaya —cuyo monto exacto desconocía—, e insistió en que la prioridad debe ser «lograr un precio justo por nuestra energía», afirmando que «la soberanía no es negociable» y se ejerce sin discusión.
Apoyo a los viajes de Peña por Itaipú
Paz Castaing respaldó los viajes del presidente Santiago Peña, citando a Mario Abdo Benítez: «los objetivos del viaje hay que mirar». Consideró que Peña, como diplomático de la República, ha avanzado en relaciones internacionales siguiendo la línea de Cartes, con el «factor fundamental» de un precio justo por la energía paraguaya en la renegociación de Itaipú.
Deja una respuesta