Tras el incidente, el gobierno de París decidió cerrar el museo por 24 horas mientras avanza la investigación.
Las joyas robadas corresponden a la colección de la corona de Francia, precisamente las que pertenecían a Napoleón III y a la emperatriz Eugenia. Los ladrones rompieron ventanales y robaron “nueve piezas de la colección de joyas de Napoleón y la emperatriz”, según las autoridades.
Según las pericias, los atracadores habían utilizado un montacargas en una zona en construcción del museo y una vez en el interior de la galería, dos hombres rompieron las vitrinas, mientras un tercer cómplice permanecía en el exterior vigilando.
Luego de unas horas, se confirmó que una de las joyas robadas fue encontrada dañada fuera del museo: se trata de la corona de la emperatriz.
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