Según los denunciantes, la agencia posponía los vuelos y no cumplía con las expectativas de los clientes, dejando a numerosos afectados en una situación de vulnerabilidad.
«Hasta la fecha tenemos 50 personas afectadas.
El monto llegaría a G. 500 millones», comentó Godoy, quien destacó la gravedad del caso. «Hay gente que vendió su colchón, sus muebles, para comprar el pasaje», agregó, subrayando el impacto económico y emocional que la presunta estafa ha tenido en las víctimas.
Deja una respuesta