La postura de Microsoft, expuesta por Suleyman, responde a una visión de la inteligencia artificial centrada en el ser humano y la responsabilidad social.
Mientras la empresa desarrolla herramientas como Copilot, su asistente de IA para Windows y Edge, Suleyman ha reiterado su rechazo a que los sistemas de IA imiten la conciencia o el comportamiento humano, especialmente en ámbitos delicados como la sexualidad.
“Ese no es un servicio que vayamos a ofrecer”, afirmó y subrayó que otras empresas sí exploran ese camino. Así, Microsoft se diferencia de los recientes anuncios de OpenAI y xAI, que apuestan por integrar funciones sexuales explícitas en sus asistentes de inteligencia artificial.
“Ya se observa con algunos de estos avatares y la inclinación hacia los sexbots o la erotización. Esto es muy peligroso, y creo que deberíamos tomar decisiones conscientes para evitar este tipo de cosas”, advirtió
Fuente: Infobae.com

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