Según Lemir, la estatura, la edad estimada a través de odontología forense y un tatuaje coinciden con los rasgos del sospechoso. Sin embargo, la identidad aún no puede ser confirmada sin la prueba de ADN, explicó.
Lemir detalló que el joven recibió un disparo en la cabeza, y que el arma no estaba en contacto con la piel en el momento del disparo.
El cuerpo había sido hallado en la mañana del lunes 27 de octubre, cuando pescadores alertaron a las autoridades sobre un macabro hallazgo en las aguas del río Paraná, a la altura de la localidad de Domingo Martínez de Irala, en el departamento de Alto Paraná.
Deja una respuesta