- Pérdida de fuerza o sensibilidad en la cara, brazo o pierna, especialmente de un solo lado del cuerpo.
- Dificultad para hablar o comprender lo que otros dicen.
- Alteraciones visuales súbitas en uno o ambos ojos.
- Problemas de equilibrio o coordinación, mareos o dificultad para caminar.
- Dolor de cabeza intenso y repentino, sin causa aparente.
Fuente: infobae.com

Deja una respuesta