Las autoridades brasileñas dijeron que la operación, en la que participaron 2500 agentes y que tardó más de dos meses en planificarse, era la culminación de una investigación de un año destinada a frenar la expansión del grupo delictivo, uno de los más grandes de Brasil. El martes, la policía detuvo a 81 personas supuestamente vinculadas a la banda, según dijeron las autoridades.
El martes por la tarde, cuatro agentes de policía y al menos 60 civiles habían muerto en el tiroteo, aunque no estaba claro de inmediato cuántos eran miembros de la banda que la policía tenía en la mira y cuántos eran civiles que quedaron atrapados en el fuego cruzado.
La operación fue la más mortífera en la historia de la lucha contra el narcotráfico en el estado, y superó un episodio especialmente letal de 2021 contra el mismo grupo delictivo, que causó la muerte de 28 personas, entre ellas un agente de policía.
Fuente: nytimes.com
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