Según el gastroenterólogo Will Bulsiewicz, las consecuencias del alcohol para el ecosistema intestinal dependen tanto de la cantidad como de la frecuencia de consumo.
Un reciente estudio publicado evidenció que incluso una sola sesión de consumo puede inducir cambios mensurables en la microbiota intestinal en tan solo 30 minutos.
De acuerdo con una revisión publicada, la exposición continuada al alcohol reduce la diversidad bacteriana y fomenta el predominio de microorganismos inflamatorios, lo que puede derivar en estreñimiento, diarrea y otros problemas digestivos.
Fuente: Infobae.com

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