«Elaboraba marihuana premium. Se dedicaba a la producción de cigarrillos con una alta concentración de THC. Lo comercializaba también en vapeadores, en aceites. Tenía conocimiento para este tipo de trabajos», explicó el ministro.
Rachid indicó que, a diferencia de una producción habitual, el ciudadano estadounidense fabricaba un producto con alta concentración de THC, es decir, el componente psicoactivo del cannabis, incrementando así sus efectos para el consumidor y con un costo elevado en el mercado nacional e internacional.
«Toda la marihuana que es modificada genéticamente tiene un costo más elevado. En Brasil, el kilo de esta marihuana vip podría tener un precio similar al kilo de cocaína», sentenció.
Deja una respuesta