Mientras que la piel de las hembras permanece marrón, los machos experimentan un cambio radical de color para prepararse para una frenética ronda de apareamiento. Los científicos saben desde hace tiempo que este cambio de color coincide con un intenso evento de reproducción anual de dos días, pero recientemente confirmaron su función específica.
Los científicos afirman que esto sugiere firmemente que los sapos se codifican por colores de forma natural para evitar confusiones de identidad. Mientras que los machos de otras especies suelen exhibir colores brillantes para atraer a las hembras, estos sapos parecen volverse de un amarillo intenso, similar al de un semáforo, para enviar una señal que repele a otros machos.
Fuente: nationalgeographic.com

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