Blasco manifestó su preocupación públicamente, señalando que la sede comunal no habría sido objeto de un mantenimiento adecuado durante las últimas tres décadas, lo que —según su criterio— la convierte en una “trampa mortal”.
El concejal advirtió que un eventual colapso estructural del inmueble podría generar una catástrofe de gran magnitud, evocando la devastación del Ycuá Bolaños como antecedente de lo que podría ocurrir en Asunción si no se actúa a tiempo.
Su reclamo coincide con un contexto más amplio de denuncias sobre edificaciones inseguras e inspecciones superficiales en la ciudad. Recientemente, otro edil denunció que varias construcciones se mantienen habilitadas pese a tener fallas estructurales, debido a coimas o negligencia en los controles municipales.
La alerta de Blasco impone presión sobre la comuna para que realice una auditoría técnica urgente del edificio, evalúe su estado real y, de ser necesario, determine medidas de mitigación para proteger a funcionarias, funcionarios y visitantes.
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