En horas de la mañana de este miércoles, el Tribunal de Sentencia —integrado por las juezas Laura Ocampo, Cándida Fleitas y el juez Juan Pablo Mendoza— dictó fallo condenatorio contra Carlos Granada, estableciendo una pena de 10 años de cárcel.
La acusación estuvo basada en denuncias presentadas por seis mujeres periodistas que trabajaban en el medio de comunicación del denunciado, quienes declararon haber sufrido “manoseos, tocamientos, amenazas y coacción sexual” mientras cumplían sus funciones.
Durante el juicio, la Fiscalía —a cargo de las agentes fiscales Claudia Aguilera, Luz Guerrero y Nathalia Silva— sostuvo que los hechos fueron “plenamente comprobados” mediante testimonios consistentes de las víctimas, peritajes psicológicos y declaraciones de testigos, lo que acreditó la existencia de los delitos imputados: coacción sexual, violación, acoso sexual y coacción.
Las magistradas consideraron que los actos se cometieron aprovechando la jerarquía de Granada sobre las víctimas: muchas eran jóvenes, recién ingresadas al medio, en situación de vulnerabilidad laboral, lo que incidió en su incapacidad para rechazar los avances y “puso en evidencia un patrón de violencia, intimidación y abuso de poder”.
Tras conocerse la condena, algunas de las víctimas manifestaron alivio y señalaron que, aunque la sentencia no borra el daño, representa “una victoria simbólica” y un “freno” al silencio en un sector históricamente marcado por asimetrías de poder.
Por su parte, Granada rechazó los cargos y anunció que apelará. Afirmó que no existen pruebas objetivas —como mensajes, grabaciones o registros electrónicos— y sostuvo que solo hay “declaraciones”.
El fallo fue calificado por la Fiscalía como “histórico” y podría sentar un precedente significativo frente a denuncias de violencia de género, abuso, coacción y acoso sexual en el ámbito laboral periodístico.
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