Monseñor Pedro Collar plantea cuatro ejes para enfrentar desigualdades y polarización en Paraguay

En una jornada marcada por la masiva afluencia de fieles en la Basílica de Caacupé, la homilía de Mons. Pedro Collar Noguera adoptó un tono fuertemente orientado a la realidad social y política del país. El obispo centró su mensaje en la necesidad de fortalecer la fraternidad para enfrentar los problemas estructurales que afectan al Paraguay.

Collar destacó que el país atraviesa situaciones que, según dijo, contradicen la idea de una convivencia sana: pobreza extrema persistente, hacinamiento en centros penitenciarios, población indígena en situación de calle, casos de violencia y abusos, expansión del narcotráfico, trata de personas y un clima de creciente polarización social. Afirmó que estos fenómenos no solo demandan respuestas institucionales, sino también un compromiso ciudadano para reconstruir la cohesión social.

El obispo planteó cuatro líneas de acción que, a su criterio, pueden contribuir a encarar estos desafíos: cambios de conducta en el plano personal, mayor disposición al servicio en las comunidades, recuperación del diálogo social como herramienta para disminuir tensiones políticas y sociales, y una actitud de cooperación sostenida entre distintos sectores.

Al referirse al diálogo, hizo un llamado a superar las divisiones que afectan tanto a la vida pública como a la convivencia cotidiana. Señaló que es necesario abrir espacios de conversación en barrios, comunidades y organizaciones, subrayando que el deterioro del entendimiento mutuo incide directamente en la capacidad del país para generar consensos.

El mensaje también incluyó una apelación a la responsabilidad del liderazgo religioso y comunitario. Collar remarcó la necesidad de promover mayor cercanía con la ciudadanía, especialmente en contextos de vulnerabilidad, y sostuvo que el servicio y la escucha activa son elementos clave para recuperar la confianza de la población.

En el cierre de su intervención, el obispo señaló que la construcción del bienestar colectivo requiere la participación de todos los sectores y no puede recaer únicamente en las autoridades. Instó a generar condiciones que dignifiquen la vida de las personas y a apostar por una convivencia basada en la cooperación y la solidaridad. La jornada culminó con expresiones de fe por parte de los peregrinos, en una de las actividades más tradicionales de la agenda nacional de diciembre.


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