Según la OMS, la salud social es tan importante como la física y mental. Estas tres dimensiones guardan una estrecha relación entre sí. Sin una buena salud social, es difícil gozar de buena salud, afirmó la entidad.
Especialistas mencionan que “La gente siente que no tiene un lugar en el alma, en el mundo del otro y que no tiene alojado al otro en el alma de uno. Por lo tanto, lo que existe es gente hiperconectada, pero no relacionada. ¿Qué quiero decir con esto? Que estar conectado no es lo mismo que empatizar, que poder sentir compasión”.
Agregan que «vivimos en un mundo donde hay una jerarquización de la velocidad: Pero esto es mentira, no es velocidad lo que está en juego, es vértigo. Por lo tanto, hay poca estabilidad en los vínculos. Hay un sentimiento de fluidez que termina siendo débil y frágil. Se debilitan los vínculos de lealtad y eso hace sentir una distancia que se relaciona con una incapacidad de confiar plenamente en que el otro tiene registro de mí y yo del otro”.
Según la OMS, hay dos factores influyentes. Por un lado, la pandemia de COVID-19 que incrementó sentimientos de soledad en gran parte de la población a raíz de los confinamientos. Al mismo tiempo, las tecnologías modificaron aceleradamente la forma en la que nos relacionamos, y sus consecuencias sobre la salud mental y la vida social generan gran preocupación entre los expertos.
Fuente: infobae.com

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