«Claramente no podemos intervenir en eso porque somos un país pequeño (…) pero si alguien lo va a hacer, que tenga claro que nos soluciona a nosotros y a toda Latinoamérica, a toda Sudamérica, un problema gigantesco», dijo en su primer viaje al exterior tras ganar las elecciones en Chile.
Refiriéndose a los cerca de 300.000 inmigrantes irregulares en Chile, la mayoría venezolanos, Kast propuso coordinar con otros líderes de la región la creación de «un corredor humanitario de devolución de estas personas a sus países».
En ese sentido dijo haber hablado del tema con Milei, así como los presidentes de Bolivia, Perú, Ecuador, Panamá, Costa Rica y El Salvador.
Kast negó este martes en rueda de prensa la intención de expulsar a los inmigrantes irregulares al iniciar su mandato «porque no hay capacidad». Sin embargo, los instó a que «tomen sus cosas, se vayan y después postulen a ingresar de nuevo con todos los papeles en regla».
Fuente: dw.com
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