López celebró la noticia del segundo grado de inversión como “el fruto del trabajo durante mucho tiempo”, pero advirtió que se trata de “una condición necesaria, pero no suficiente”. Según López, es fundamental “construir los conductos para que lo bueno que se hizo en la macroeconomía llegue a la gente”, enfatizando que aún falta avanzar en áreas que impacten directamente en la población.
El exministro también restó importancia a las declaraciones de Carlos Fernández Valdovinos sobre anteriores ministros, señalando que “su carácter es llevar agua hacia su molino nomás” y aclarando que la obtención del grado de inversión es un resultado de esfuerzos acumulados a lo largo de cuatro gobiernos, iniciando con Dionisio Borda y continuando con Manuel Ferreira. “No le daría importancia a lo que dice Carlos en este momento, seguramente está eufórico por el grado de inversión”, agregó.
López puso de relieve los desafíos pendientes en la microeconomía, señalando que “esto implica reformas muy fuertes, comenzando con la Caja Fiscal, siguiendo por Salud Pública y por la formalización de la economía”. Subrayó que el progreso en estos ámbitos no depende únicamente del Ministerio de Economía, sino de “todo el aparato público y productivo”.
Sobre la percepción ciudadana, López señaló que “la gente no quiere más este tipo de Estado que no es del todo eficiente”, alertando sobre la necesidad de acelerar reformas que hagan visibles los beneficios del crecimiento macroeconómico en la vida cotidiana. Finalmente, destacó que la obtención del segundo grado de inversión no es fruto de un solo gobierno, sino de un proceso que se consolidó durante aproximadamente 20 años.
Deja una respuesta