Desde la comunidad de Puerto Boraní, a 30 kilómetros de Puerto Olimpo, donde celebraba la misa de Navidad en la Parroquia Sagrada Familia, el prelado lamentó que la región sea “poco escuchada, comprendida y atendida” por las autoridades nacionales.
Criticó que “hay personas que se nutren de lo propio que es del pueblo” y que la riqueza se concentre en pocos, mientras muchos hermanos “ni lo mínimo tienen”.
“Estamos llamados a ser personas justas, a que la riqueza llegue a todo el mundo, no solamente a un grupo determinado”, enfatizó el obispo, quien se encuentra acompañando a las comunidades indígenas y rurales del Alto Paraguay en estas fiestas.
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