Acuerdo con la UE «resucita» al Mercosur, sostiene analista político

Según Castaing, este pacto marca un punto de inflexión para un bloque regional que atravesaba una etapa de desgaste político y pérdida de centralidad. En ese sentido, afirmó que la firma del tratado “resucita al Mercosur”, al devolverle visibilidad y sentido estratégico en el escenario internacional.

No obstante, el analista fue enfático al aclarar que este impulso no implica una recuperación plena del bloque. “El MERCOSUR sigue dañado”, puntualizó, al referirse a las tensiones internas, las diferencias ideológicas entre gobiernos y la falta de consensos sostenidos en temas clave de integración regional.

Castaing subrayó además la magnitud del tratado al señalar que se trata de “el acuerdo más ambicioso pactado entre dos bloques ya constituidos”, destacando que no solo tiene implicancias comerciales, sino también políticas y geopolíticas, en un contexto global marcado por la fragmentación y el repliegue de varios actores internacionales.

Al analizar el contexto en el que se concreta la firma, el politólogo remarcó que el escenario regional cambió en pocas semanas. “Al 16 de diciembre pasado era un contexto regional diferente”, expresó, al comparar la situación política de entonces con la actual, marcada por nuevos alineamientos y tensiones entre los países miembros del Mercosur, tras la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro.

Uno de los puntos centrales de su análisis fue la ausencia del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en el acto de firma. Para Castaing, se trata de “un hecho que impacta”, aunque consideró que su efecto político se ve relativizado. “Está atenuado eso por lo que ha hecho Lula mismo”, sostuvo, en referencia a decisiones y posicionamientos previos del mandatario brasileño dentro del bloque.

En ese marco, el analista fue crítico con el liderazgo regional de Lula, al afirmar que “fracasó” en su rol como referente sudamericano y que “la región no resolvió los problemas de Venezuela”, a los que calificó como un fracaso colectivo. Según su visión, la falta de avances concretos en ese conflicto expone las limitaciones del Mercosur y de sus principales líderes para actuar de manera coordinada.

Castaing también señaló que la elección de Paraguay como sede del acuerdo no es un dato menor y se inscribe en una lógica política regional que busca equilibrar protagonismos dentro del bloque, en momentos en que las grandes potencias internas atraviesan tensiones diplomáticas y agendas propias.

En conjunto, el analista consideró que el acuerdo con la Unión Europea funciona como un punto de reactivación simbólica y política del Mercosur, aunque advirtió que su impacto real dependerá de la voluntad de los Estados miembros de fortalecer el bloque más allá de la firma de un tratado.


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