Según la normativa, productos como kétchup, mayonesa, mostaza, sal, aceite o azúcar deberán retirarse de los establecimientos cuando el consumo sea en el propio local. La prohibición no afecta a la comida para llevar ni a productos envasados individualmente, siempre que cumplan con criterios de sostenibilidad establecidos por la Comisión Europea.
La iniciativa busca sustituir los envases de un solo uso por soluciones colectivas o reutilizables, como dispensadores, tarros comunes o envases retornables.
Además se establece un calendario de ampliación de la normativa: Enero de 2030: prohibición de otros tipos de envases monodosis de alimentos, cosméticos y productos de higiene. Febrero de 2032: evaluación del impacto ambiental y sanitario de las medidas, con posibles ajustes de la normativa.
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