Todo sucedió en un depósito de la empresa Otowil, dedicada a producir productos para el cabello. La onda expansiva derribó una de las paredes frontales del lugar y las llamas comenzaron a crecer rápidamente, alimentadas por los productos químicos. La magnitud del siniestro fue tal que el fuego alcanzó algunos vehículos estacionados en las inmediaciones.
Un vecino, identificado como Sebastián, relató el momento en el que escuchó la explosión: “Estábamos acostados y con mi señora escuchamos como que llovía fuerte. Esa era la sensación que teníamos. Entonces, salimos a mirar y no veíamos agua ni nada y empezamos a escuchar como el ruido de fuego atrás. Salimos hacia lo que es el frente de la casa y vimos un foco ígneo en la parte de atrás de la fábrica”.
De esta manera, más de 10 dotaciones de bomberos, provenientes de San Fernando, Tigre, Don Torcuato y Escobar, llegaron para combatir el fuego. Mientras tanto, el corte preventivo del suministro eléctrico dejó a los vecinos de al menos 15 manzanas sin luz. Los equipos de emergencia trabajaban para evitar que el incendio se propagara a propiedades linderas.
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