Sánchez afirmó que el actual esquema de “tarifas políticas” aplicadas por la empresa estatal eléctrica representa una carga financiera que complica la sostenibilidad operativa de la entidad. Señaló que estas tarifas, que han permitido la subsistencia de ciertos sectores como el de la criptominería, vencen en 2027, y se preguntó “¿qué hacemos después?”, destacando la necesidad de establecer un planteamiento a largo plazo sobre cómo se definirán y aplicarán las tarifas energéticas en el futuro.
En el mismo contexto, el presidente del gremio explicó que en la mesa técnica con autoridades presentaron propuestas alineadas con análisis realizados por una consultora internacional, que sugieren que para 2030 las tarifas en alta y muy alta tensión deberían ubicarse en torno a los 51,4 MW, indicando que esos niveles estarían más acordes con los costos reales de generación y consumo. Sánchez subrayó que el objetivo de estas discusiones es avanzar hacia una tarifa técnica que permita que la ANDE sea sostenible en el tiempo, proteja sus finanzas y mantenga su rol como una empresa pública eficiente y aporte importante al fisco.
Según sus expresiones, el debate no solo se limita a las cifras, sino al modelo tarifario que debe regir a la ANDE, con el fin de equilibrar la competitividad para industrias intensivas en energía sin sacrificar la salud financiera de la empresa estatal. Sánchez enfatizó que lograr una tarifa técnica implicaría transformar a la ANDE en “una empresa pública sostenible en el tiempo” y “la más eficiente a nivel nacional”, capaz de sostener sus operaciones y contribuciones fiscales sin depender de esquemas que sólo funcionen en el corto plazo.
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