La víctima, Nahara Elizabeth Ojeda, de 22 años, relató que el ataque se produjo alrededor de las 4:30, cuando salía rumbo a su trabajo.
“Eran las 4:30 de la mañana, me estaba yendo a trabajar cuando pasó todo”, expresó. Según su testimonio, fue interceptada por un hombre que la amenazó con un objeto y le exigió que entregara su cartera. “Me amenazó con un pedazo de rama y me pidió que le entregue mi cartera”, contó.
Ojeda afirmó que intentó resistirse, lo que derivó en una agresión física. “Me golpeó, me tomó del cabello y me arrastró por el suelo”, recordó. Durante el forcejeo, señaló que decidió gritar para pedir ayuda. “No me iba a soltar si no empezaba a gritar”, manifestó, al tiempo de considerar que esa reacción fue determinante para que el atacante huyera.
La joven sostuvo que, pese al miedo, su principal preocupación fue no perder sus pertenencias y poder llegar a su trabajo. “No sé cómo resistí. En mi pensamiento estaba que no lleve mi cartera y que pueda ir a trabajar”, afirmó.
Tras el hecho, la víctima se sometió a estudios médicos para descartar lesiones de gravedad. “Me hice tomografía, no llegué a tener ninguna fractura gracias a Dios”, indicó. Sin embargo, aseguró que continúa afectada emocionalmente. “Siento mucho miedo. Me cuesta salir sola, incluso de día”, expresó.
Las imágenes captadas por cámaras de circuito cerrado permitieron a agentes de la Policía Nacional del Paraguay identificar y detener al presunto autor, quien cuenta con antecedentes, según informaron fuentes policiales.
Ojeda también relató que, por recomendación de familiares y amigos, presentó una denuncia por violencia contra la mujer, además del intento de robo. Indicó que el proceso inicial le generó frustración. “Cuando fui a presentar la denuncia no se alarmaron, fue como algo cotidiano para ellos”, afirmó.
La joven cuestionó la falta de seguridad en la zona. “Es una vergüenza. Todos los días estamos expuestos en la parada de los buses, no hay seguridad. Me siento decepcionada”, manifestó. Asimismo, pidió que el caso sea investigado a fondo. “Espero que la Fiscalía pueda hacer el trabajo necesario para que esta persona no pueda volver a salir y hacerle esto a otra persona”, agregó.
Pese a lo ocurrido, Ojeda señaló que no se arrepiente de haberse defendido. “Llegué a pensar en lo peor, pero no me arrepiento de haber defendido mis cosas”, sostuvo.
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