Autoridades mexicanas dieron de baja a uno de los capos más buscados del mundo

El operativo se llevó a cabo en el municipio de Talpa de Allende, enclave montañoso que durante años funcionó como bastión estratégico del capo. Desde horas antes de que se confirmara su muerte, se reportaban movimientos inusuales de fuerzas de seguridad en la región.
 
La reacción del crimen organizado fue inmediata. Se reportaron bloqueos carreteros con vehículos incendiados se registraron de forma casi simultánea en las ciudades de Jalisco, Michoacán, Colima, Tamaulipas, Guanajuato y Aguascalientes.
 
Oseguera Cervantes nació el 17 de julio de 1966 en Naranjo de Chila, comunidad rural del municipio de Aguililla, Michoacán. Hijo de campesinos, emigró siendo joven a California. De aquella etapa se conserva una de las pocas imágenes públicas que existen de él: un hombre joven, de cabello rizado. Otra fotografía, difundida años después por autoridades, lo muestra con semblante sereno y bigote. Esas dos imágenes constituyeron durante años casi todo el registro visual del capo.
 
Su trayectoria criminal siguió una ruta conocida en el mundo del narcotráfico mexicano: del narcomenudeo pasó a operar como sicario, luego asumió responsabilidades como jefe de plaza y finalmente consolidó su liderazgo tras la muerte de Ignacio Coronel Villarreal, alias “Nacho Coronel”, con quien estuvo vinculado.
La DEA llegó a ofrecer una recompensa de 15 millones de dólares por información que condujera a su captura, una de las más altas en la historia reciente del narcotráfico.

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