Entre los faltantes más críticos se encuentran el óxido nítrico (cuya disponibilidad se espera para marzo próximo) y los hemoconcentradores, cuya entrega por parte de una empresa se ha dilatado por tres meses. Estos déficits impactan directamente en la programación de intervenciones de mayor complejidad, aunque el hospital continúa operando aquellos casos para los que cuenta con las condiciones logísticas necesarias.
El nosocomio realiza aproximadamente 100 cirugías cardíacas al año, lo que equivale a 2-3 procedimientos semanales en promedio, aunque algunas operaciones se extienden por varias horas. Para reducir la lista de espera y atender casos de muy alta complejidad, se organizan tres jornadas anuales con cardiocirujanos de Argentina y Estados Unidos.
En marzo próximo está prevista una de estas jornadas maratónicas, con al menos 10 pacientes ya programados, aunque el número puede variar por nacimientos impredecibles.Gracias al ecocardiógrafo de alta complejidad —entregado recientemente por Itaipú Binacional y único en el país—, se realizan ecocardiografías prenatales que permiten diagnosticar cardiopatías congénitas antes del nacimiento, planificar el parto y realizar intervenciones inmediatas, mejorando significativamente las chances de los niños más vulnerables.
Más allá de los insumos y medicamentos, el director Héctor Castro enfatizó que el éxito de estas cirugías depende de una estructura integral de apoyo. Cada procedimiento puede costar entre ₲300 millones y ₲1.000 millones, involucrando consultas especializadas, preparación con múltiples insumos, cirugía con equipo exclusivo, terapia intensiva por varios días y seguimiento posterior. Durante todo el proceso, la madre o familiar acompañante debe permanecer en el hospital, lo que requiere albergues adecuados y provisión de plato terminado (alimentación completa).
Castro insistió en la importancia de condiciones básicas como la higiene —recordando que hábitos como tomar tereré en el hospital pueden comprometer la salud de los niños— y advirtió que sin un servicio de limpieza sostenido también se genera un problema sanitario.
“Se habla mucho de medicamentos, ¡claro que sí!, pero también hay otras estructuras que sostienen; es la columna vertebral de un hospital”, señaló el director, quien destacó el trabajo constante con autoridades como el viceministro Recalde y la necesidad de mayor flexibilidad administrativa para resolver la “deuda flotante”, que calificó como síntoma y no como causa raíz.
Las reprogramaciones son dinámicas y priorizan la urgencia clínica: en casos severos se activan alianzas para suplir insumos, aunque Castro advirtió que el uso sistemático de estas alianzas las agota con el tiempo.
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