Según explicó Christian Ruiz Díaz, director de la Dirección Técnica de Financiamiento Político, las pruebas incluyeron revisiones de hardware y software, además de diversos ensayos de laboratorio en los que participaron 44 técnicos designados por organizaciones políticas.
Durante las evaluaciones se intentó alterar el sistema mediante distintos métodos, como modificaciones en chips y el uso de señales externas; sin embargo, ninguno logró afectar el funcionamiento de las máquinas, aseguró el funcionario.
Desde la Justicia Electoral sostienen que los equipos no presentan vulnerabilidades que puedan comprometer el proceso de votación ni el escrutinio de los resultados.

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