El senador Vera, conocido como «Chaqueñito», se mostró visiblemente nervioso al ser consultado por un grupo de periodistas esta mañana sobre la vivienda económica que le fue otorgada por el MUVH. En declaraciones a la prensa, Vera defendió la adjudicación, asegurando que toda la documentación presentada estaba en regla. Sin embargo, el programa de Viviendas Económicas está destinado a personas y familias con ingresos limitados, lo que ha generado sospechas, ya que Vera percibe una dieta cercana a los 40 millones de guaraníes, muy por encima de los límites establecidos para acceder a este tipo de subsidios.
Al ser consultado sobre el tema, el legislador, además de reafirmar que, antes que nada, es un «ciudadano paraguayo», intentó desviar la conversación, evitando entrar en detalles sobre la adjudicación. Aseguró que los nervios que mostró en la mañana, y por los cuales se disculpó, no estaban relacionados con la controversia de la vivienda. Seguido de ello, en entrevista en El Horno de Ñandutí, Vera admitió que no reside en el departamento que le fue adjudicado. En cambio, el inmueble está siendo ocupado por su sobrino, lo que infringe uno de los requisitos fundamentales del programa, que establece que el beneficiario debe habitar la vivienda.
La senadora Paredes, quien ha sido una de las principales críticas de la adjudicación, sostiene que la permanencia de Vera en el Congreso es insostenible. En sus declaraciones, expresó que ya no es posible defender la posición del senador y que es hora de que deje su cargo. «Ya tiene tarjeta amarilla acumulada, ahora es roja y expulsión», afirmó Paredes, quien además destacó que esta situación no es un incidente aislado, sino que responde a un patrón de conductas cuestionables.
«Tan fácil vendió su voto. ¡Qué barato salió, Chaqueñito! Se vendió por una vivienda económica en Luque», lamentó.
Paredes también subrayó las contradicciones en el proceso de adjudicación, al señalar que el sistema del MUVH bloquea las solicitudes de personas con ingresos superiores a los 20 millones de guaraníes. Sin embargo, el ministro de Urbanismo, Vivienda y Hábitat, Juan Carlos Baruja, justificó la adjudicación de Vera, alegando que el piso de ingresos debía ser de Gs. 11.000.000, una cifra que no aparece en los documentos oficiales del MUVH.
Lo más contundente en este caso es que, según Paredes, existe un contrato firmado y antecedentes oficiales que probarían que hubo tráfico de influencias en la adjudicación de la vivienda a Vera. «Ya son varios incidentes vergonzosos, pero nunca se tuvo una prueba fehaciente de sus actos, ahora sí tenemos un contrato firmado, antecedentes oficiales suscritos con una institución pública, el estado memorando que ha circulado justamente tratando de supuestamente completar los requisitos para que Javier Vera pueda ser adjudicado con una unidad habitacional del sistema de viviendas económicas, entonces estamos hablando ya de una pérdida de investidura con tráfico de influencia recientemente comprobado«, dijo la senadora.
Además, se ha detectado que la adjudicación a Vera no se ajusta a los criterios establecidos por el MUVH, ya que el programa está destinado a familias y no a personas solteras, como es el caso del senador. En este sentido, Paredes reafirmó que esta adjudicación representa un acto de privilegio incompatible con la función pública.
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