«Siempre dije que un objetivo de la envergadura de Marset al estar prófugo perfectamente podía estar operativo. Él tenía disponibilidad y recursos para moverse clandestinamente en cualquiera de los países, pero fijó su base de operaciones en Bolivia», expresó Rachid.
«El despliegue operativo en Bolivia continúa. La logística que tenía este tipo era impresionante. Hasta ahora se están haciendo allanamientos en casas de seguridad. Se incautaron vehículos de lujo, se descubrieron hangares, esto sigue todavía», agregó.
Sobre un posible sucesor, Rachid sostuvo que el golpe a la estructura criminal fue muy grande, por lo que descartó que un “segundo al mando” pueda concentrar tanto poder en tan poco poco. Además, destacó el actuar de las autoridades bolivianas, señalado que la captura de Marset demuestra voluntad política para luchar contra el crimen organizado.
«No es poca cosa lo que le pasó a esta estructura, fue un golpe grande. Difícilmente en Bolivia pueda instalarse alguien de esta envergadura en tan poco tiempo, justamente por la presión que ejerce Bolivia», analizó.
Finalmente, hizo énfasis a la información que podría proporcionar Marset a las autoridades paraguayas, con el objetivo de avanzar en otras causas pendientes.
“A Sebastián Marset no le llevó cualquiera, lo llevó nada más y nada menos que el gobierno americano. Hay un antes y un después de esto. El después, para nosotros si es importante por la información que el gobierno americano pueda sacar de Marset si es que él decide colaborar», sentenció Rachid.
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