Villalba rechazó estas afirmaciones y defendió la trayectoria de su cónyuge, asegurando que su incorporación a la entidad respondió a méritos propios y a una preparación profesional independiente. Según explicó, el vínculo laboral fue de carácter temporal durante el periodo anterior y no obedeció a influencias políticas.
En cuanto a la elección de autoridades legislativas, el senador sostuvo que Basilio Núñez no requirió de maniobras específicas para alcanzar la mayoría, y atribuyó a Paraguayo Cubas una responsabilidad indirecta en la configuración actual del Senado, al señalar que su desempeño electoral habría incidido en la distribución de escaños.
Villalba también cuestionó la vigencia política de Cubas, afirmando que ha perdido respaldo ciudadano y que su presencia en encuestas se ha reducido. En ese contexto, sostuvo que parte del electorado que anteriormente apoyaba a Cubas se encuentra actualmente desencantado.
Por otra parte, el legislador comparó el fenómeno político de Cubas con un auge circunstancial, al indicar que su irrupción en elecciones anteriores tuvo un impacto significativo pero temporal en el escenario político nacional.
En sus declaraciones, Villalba también se refirió al clima dentro del Congreso, aludiendo a recientes cruces verbales entre legisladores, como el protagonizado por Basilio Núñez y Yolanda Paredes, y consideró que ese tipo de episodios contribuyen al deterioro del debate político.
Finalmente, el senador sostuvo que ciertos hechos mediáticos recientes han desviado la atención pública de casos que, a su criterio, revisten mayor gravedad, como la situación judicial de Erico Galeano, condenado en primera instancia a 12 años de prisión, por las causas de lavado de dinero y asociación criminal.
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