Según estimaciones oficiales, unas 150.000 personas podrían transitar por la terminal durante estos días, lo que motivó la coordinación de diversas instituciones para garantizar el orden, la seguridad y la prestación de servicios en el lugar.
El despliegue incluye la presencia reforzada de agentes de la Policía Nacional, el Grupo Lince y efectivos de la Policía Municipal, quienes realizan controles dentro y en los alrededores de la terminal, especialmente en zonas de alta circulación y plataformas de embarque.
El operativo también involucra a la Dirección Nacional de Transporte (DINATRAN), encargada de fiscalizar las condiciones de los buses y el cumplimiento de tarifas, así como al Ministerio de Salud, que mantiene servicios de atención médica disponibles para eventuales emergencias.
Además de las medidas de seguridad, se implementaron acciones complementarias orientadas al funcionamiento general de la terminal, como el refuerzo de tareas de limpieza, mantenimiento de instalaciones y controles para asegurar que los pasajeros viajen en condiciones reglamentarias.
Las autoridades indicaron que el objetivo es prevenir incidentes, ordenar la salida de unidades y responder ante cualquier situación que pueda surgir durante el desarrollo del operativo, que se mantendrá activo hasta el retorno masivo de viajeros tras los días santos.
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