Durante una entrevista en Radio Continental, Ramírez reconoció que la obra sufrió varios atrasos y dificultades técnicas. “Uno piensa que va a reparar solamente el techo, pero se da cuenta que tiene que mover todo. Finalmente nos pasó con dos o tres salas donde tuvimos que hacer de nuevo el cimiento”, explicó.
Pese a los contratiempos, el ministro destacó la magnitud de la intervención. “Es una intervención muy, muy grande que se ha hecho y creo que, como decís, valió la pena esta espera para poder inaugurar un coloso como es el Colegio Nacional de la Capital, con un polideportivo totalmente renovado y actualizado”, afirmó.
Ramírez resaltó que no se trató solo de una mejora edilicia. Recordó el deterioro en el que se encontraba el emblemático colegio: “Los maestros no tenían baño, el profesor no tenía dónde ir al baño. A ese nivel llegó el colegio”, señaló.
“Hoy, levantarse desde esa situación y tener el colegio que vamos a tener, realmente es una satisfacción”, expresó el ministro, y agregó que el establecimiento se pondrá “a la vanguardia de los colegios del Paraguay, no solamente de las escuelas públicas”, gracias a su equipamiento e infraestructura.
Además de la parte física, el ministro detalló que desde hace dos años se realizó una intervención pedagógica integral que incluyó la elección de un nuevo director general y la conformación de un equipo de trabajo que ya funciona desde el inicio de este año.
“Acá hay un trabajo de formación de maestros, hay un trabajo con la comunidad, con los padres, con los alumnos, con los exalumnos. Es una comunidad grande que tiene mucha tradición”, indicó Ramírez.
El titular de Educación concluyó que la renovación del Colegio Nacional de la Capital combina tanto la mejora de la infraestructura como el fortalecimiento del aspecto pedagógico y comunitario, lo que representa un salto de calidad para una de las instituciones educativas más emblemáticas del país.
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