En el documento, los prelados destacan que la resurrección de Cristo representa la buena noticia central de la Pascua, al afirmar que “la muerte, la injusticia, la violencia, la corrupción… no tienen la última palabra”. Según el texto, Dios, vencido en la cruz y compañero en el sufrimiento, sale victorioso en la resurrección, haciendo que su amor sea “más compasivo, más generoso, más solidario, más universal”.
Los obispos recuerdan que los cristianos “morimos con él y resucitamos con él” (cf. Romanos 6,8).La carta anima a utilizar la propia Carta Pastoral, junto con los guiones para las fiestas pastorales y las herramientas elaboradas por la Pastoral Social, para trabajar el tema del bien común en familias y comunidades. Los obispos señalan que este tema “está llegando a los corazones” y que valores como la solidaridad, la convivencia en armonía y la repartición agradecida de los dones de Dios son parte importante de la identidad paraguaya.
Invitan a una lectura comunitaria activa de la carta que derive en compromisos concretos, por pequeños que sean.Para facilitar esta participación, proponen tres preguntas orientadoras: “¿A qué me siento/nos sentimos llamados?”, “¿Qué paso vamos a dar para realizar este sueño del ‘bien común’?” y “¿En qué campo ya estamos comprometidos y/o nos comprometemos a obrar?”.
Los obispos solicitan que las reflexiones y compromisos sean enviados al correo [email protected] carta también relaciona el bien común con la sinodalidad, entendida como comunión, misión y participación en la Iglesia.
El equipo nacional de animación sinodal reflexiona sobre la imagen del “fermento” y la “levadura” (cf. Mt 13,33; Lc 13,18-21) que actúa desde dentro para el bien de todos. Los obispos piden compartir experiencias concretas de sinodalidad y bien común en comunidades, parroquias, barrios, municipios, asociaciones y familias, especialmente en áreas como salud, educación, protección social, justicia, política, ecología y economía.
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