Los pingüinos rey se benefician del cambio climático, pero la noticia es preocupante

Un nuevo estudio realizado sobre 19.000 pingüinos rey en un archipiélago subantártico revela que su reproducción comienza 19 días antes que en el año 2000. Este adelanto ha incrementado la tasa de éxito reproductivo en un 40%, según un trabajo publicado el 11 de marzo en la revista Science Advances.

El calentamiento del planeta está alterando los tiempos de reproducción de plantas y animales, un fenómeno conocido como fenología. Esto suele generar problemas graves cuando depredadores y presas, o polinizadores y plantas, se adaptan a ritmos diferentes, provocando desajustes en los calendarios naturales. Es especialmente común en aves y especies polinizadoras como las abejas.

Sin embargo, los pingüinos rey muestran una capacidad inusual de adaptación. A diferencia de otras especies de pingüinos, cuyas poblaciones están amenazadas por el adelanto de la reproducción, esta especie puede criar desde finales de octubre hasta marzo, lo que les da una gran flexibilidad.

“Que una especie como el pingüino rey se adapte tan bien a los cambios estacionales y de calendario no tiene precedentes”, afirma la coautora del estudio, Celine Le Bohec, ecóloga de aves marinas del organismo científico francés CNRS. “Es bastante llamativo”.

Los investigadores destacan que los pingüinos rey están prosperando a pesar de que el agua se está calentando y la red trófica de la que dependen también está cambiando. 

“Pueden ajustar muy bien su comportamiento de búsqueda de alimento”, explica el autor principal del estudio, Gaël Bardon, ecólogo de aves marinas del Centro Científico de Mónaco. Algunas aves se dirigen al sur hasta el frente polar, otras al norte, y algunas se quedan cerca de la colonia, lo que les permite adaptarse.

Casey Youngflesh, profesor de ciencias biológicas en la Universidad de Clemson (que no participó en el estudio), señala que la mayoría de las poblaciones de aves, sobre todo en América del Norte, no están siendo capaces de seguir el ritmo de los cambios fenológicos.

No obstante, los propios investigadores advierten que este beneficio podría ser temporal. “De momento, la especie es capaz de hacer frente a estos cambios, pero ¿hasta cuándo? Eso no lo sabemos, porque todo está evolucionando muy, muy deprisa”, concluye Celine Le Bohec.


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