En las publicaciones realizadas por Ñandutí se dejó al descubierto que en el denominado “Hospital de los Pobres” de San Lorenzo se comercializan turnos desde G. 100.000. La denuncia fue respaldada con audios, comprobantes de transferencias y hasta grabaciones obtenidas durante el momento de la consulta.
La noticia generó amplio impacto y repercusión en otros medios, por lo que desde el Hospital de Clínicas, bajo la dirección del Dr. Jorge Giubi, se vieron obligados a anunciar la apertura de un sumario administrativo para “deslindar responsabilidades”. Sin embargo, hasta el momento no se reportaron apartes de funcionarios involucrados.
El requerimiento de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNA es extenso e incluye detalles de la investigación que, en gran medida, ya fueron proporcionados a la abogada dictaminante Marta Núñez.
Por su parte, el Ministerio Público, pese a la magnitud del caso, no informó sobre diligencias concretas para evitar que los pacientes, en su mayoría de escasos recursos, sean forzados a pagar por un servicio que debería ser gratuito.
LOS PASOS
El esquema “paralelo” opera de la siguiente manera: funcionarios administrativos se aprovechan de la desesperación de los pacientes (quienes, en muchos casos, solo consiguen turnos con hasta tres meses de espera), para ofrecer la “agilización” del trámite a cambio de un pago inicial del 50% (G. 50.000).
Nuestro equipo periodístico hizo la prueba tras estas denuncias que se conocieron, mediante el contacto con un funcionario del Hospital de Clínicas (que figura en los registros de la institución como personal administrativo permanente).
Este funcionario solicita la especialidad requerida y agenda la consulta para el mismo día o el siguiente, previo pago mediante transferencia bancaria o en efectivo.
Una vez coordinado el procedimiento, el paciente acude al área correspondiente, donde un encargado de agenda recibe su cédula y registra el turno. Esta persona ya cuenta previamente con la identidad del paciente, tras coordinar con su compañero, por lo que el paciente solo queda a la espera para ingresar a la consulta.
Al terminar la consulta con el especialista, mediante la espera exprés, el paciente debe contactar nuevamente con el “gestor” y abona el 50% restante, que es el otro G. 50.000., y completar los G. 100.000, lo que es totalmente irregular por tratarse un hospital público.
MESES DE ESPERA POR UN TURNO
Periodistas de nuestro medio se hicieron pasar por pacientes para recabar testimonios, pese al fuerte control de seguridad privada que busca limitar el contacto con personas que puedan exponer estas irregularidades. Los entrevistados coincidieron en que la espera mínima para acceder a una consulta es de tres meses.
A esta prolongada demora se suman la falta de empatía y los malos tratos denunciados por los usuarios, quienes en su mayoría son personas de escasos recursos que no pueden costear atención en el sector privado ni en el Instituto de Previsión Social (IPS).
ALGUNOS DATOS DEL HOSPITAL
Registros oficiales indican que el Hospital de Clínicas administra un presupuesto aproximado de G. 17.000 millones destinados a la compra de medicamentos y alrededor de G. 13.000 millones para insumos descartables.
Se estima que cerca de 500.000 pacientes acuden anualmente a consultorios externos, mientras que unas 160.000 personas son atendidas en el área de Urgencias. Además, se registran aproximadamente 40.000 internaciones y 20.000 cirugías por año.
Deja una respuesta